
La rueda de medicina

Toda la humanidad está caminando en los cuatro chakras, o sea la energía efectivamente pasa por nosotros por estos cuatro chakras inferiores hasta llegar al corazón y después sigue fluyendo. Toda la humanidad está caminando y sanando entre la energía del dinero, la energía del sexo, la energía del poder y la energía del amor.
Primer Altar: Tierra (Chakra Raíz)
El primer altar es el altar de la Tierra. Aquí están todos nuestros ancestros. Por eso, este altar es para sanar y armonizar nuestra relación con nuestros ancestros: padre, madre, abuelos. También aquí está la Madre Tierra. ¿Cómo es nuestra relación con la Madre Tierra? ¿Cómo es nuestra energía con la Madre Tierra? A esto le llamamos Aini: reciprocidad. ¿Cómo está eso? ¿Estamos explotando a la Madre Tierra? ¿Estamos explotando a los seres de la Madre Tierra: seres humanos, animales, plantas, minerales?
En nuestro cuerpo, esto se identifica como el Chakra Raíz. Es el primer chakra. El bloqueo más fuerte de este chakra es el miedo: miedo a no tener, miedo a perder lo que tengo, miedo al cambio: miedo a cambiar de trabajo, a cambiar lo que hago; miedo alrededor de la energía de la reciprocidad. En estos bloqueos también está la energía del dinero, que representa este intercambio de energía. Tomamos el dinero como símbolo. Aquí viven todos los miedos a no tener, a no ser capaz de sostenerte.
Muchas personas siguen explotando porque tienen miedo a no tener. No quieren perder lo que tienen. Y ponen el “ser” un poquito de lado: el “yo soy” se vuelve “yo tengo”, y se nos olvida el ser por el tener.
Desde el altar de la Tierra, o Chakra Raíz, la energía sigue subiendo. Pasamos al altar del agua, el chakra del agua: el segundo chakra, en el ombligo, donde también se encuentra gran parte del agua del cuerpo, todo el intestino. Esto está relacionado con las emociones, y aquí se guardan muchos bloqueos emocionales: apegos, no soltar, enojo, tristeza, resentimientos; y en muchas ceremonias, la medicina te “regala” una liberación, te desbloquea, y te lleva al baño en forma de purga.
Segundo Altar: Agua (Chakra Sacro)
Aquí también está nuestra madre biológica: la conexión del ombligo que tuvimos con mamá, y todo el sufrimiento y los conflictos que vivimos cuando se corta el cordón umbilical, cuando salimos por el canal de parto. Aquí también viven los traumas del nacimiento.
También aquí está nuestra relación con nuestra energía sexual. ¿Cómo estamos aquí con nuestra energía sexual? El bloqueo de este chakra es la culpa. Y también se trata de empezar a declararnos sanos: que no somos culpables, mientras asumimos cada vez más responsabilidad.
Tercer Altar: Fuego (Chakra Plexo Solar)
Desde el Chakra del Agua, la energía sigue subiendo y llegamos al altar del fuego, el altar del poder: el poder de decidir si queremos cambiar o no, el poder que ejercemos con otros seres humanos, con la Tierra, con los animales, pero sobre todo el poder de decidir si quiero cambiar algo: a nosotros mismos, o el hábitat donde vivimos. El poder de no culpar, el poder de ser nuestra propia medicina.
El bloqueo en este altar es el ego: el poder de alimentar al ego o de alimentar al ser. Lo más fuerte aquí es la arrogancia, o la falta de humildad para mirar, por ejemplo, la oscuridad que sale de nosotros y no querer aceptarla, o decir que está afuera, o que no es tuya: aquí está el fuego.
Y la energía sube más: sigue elevándose y llega al altar del aire, el Chakra del Corazón, donde está el amor. Y quizá ya hemos ido desbloqueando los otros chakras, entonces la energía que pasa por el corazón llega con más flujo. Claro, aquí también hay una gran oportunidad de abrir el corazón, de dejar que esta energía entre y salga, y desde ahí toda sanación es posible. Desde ahí puedo conectar con el corazón de otros seres humanos, de los animales y de la Tierra.
De manera natural, desde el Chakra del Corazón, desde el amor, puedo conectar con los tres chakras superiores: el chakra de la garganta, el tercer ojo y el chakra corona.
Altar del Aire (Chakra del Corazón)
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